Sa Cabana _ Bello paisaje de bodega, viñedos y mesas con montaña de fondo

La historia de Binissalem y la tradición que da vida a nuestras copas

En el corazón de la comarca del Raiguer, protegida por las montañas y mecida por el clima mediterráneo, la historia de Binissalem se ha escrito desde sus orígenes con aroma a uva y tierra trabajada. 

En Bodega Sa Cabana sentimos una profunda devoción por esta localidad donde el paisaje lo dominan los viñedos de Binissalem, creando una estampa auténtica y tranquila que enamora a quienes buscan la verdadera esencia balear. 

Se trata de una tierra de enorme herencia que fascinó en su día a figuras como Julio Verne y que ha convertido a nuestro municipio en el punto de referencia indispensable para los amantes del buen vino y la historia de la isla.

El arte de cultivar la uva: el corazón de nuestro paisaje

Si algo define la identidad de nuestro pueblo es, sin lugar a dudas, su gloriosa cultura enológica. Esta poderosa tradición no es una moda reciente, sino la espina dorsal que ha guiado la vida cotidiana, la economía y el paisaje del municipio a lo largo de los siglos.

Aquí, la combinación de los suelos calizos con el microclima que rodea a la localidad ha favorecido la elaboración de vinos amparados por su propia denominación de origen, reconocidos por su personalidad y equilibrio. En cada parcela de viñedo se refleja el conocimiento transmitido por las distintas civilizaciones que poblaron esta zona desde tiempos inmemoriales.

Sa Cabana _ Paisaje del Binissalem al atardecer

La Festa des Vermar: la gran cita con la cultura del vino

El momento culminante de nuestro calendario enológico llega cada mes de septiembre con la celebración de la Festa des Vermar. Esta emblemática fiesta de la vendimia transforma las calles en un hervidero de alegría y rinde homenaje a la cultura de la uva a través de una amplia oferta cultural y gastronómica:

  • Catas de vinos locales y degustaciones culinarias de la tierra.
  • Talleres dedicados a la vendimia e itinerarios guiados por nuestro patrimonio.
  • Muestras de música popular, bailes tradicionales y representaciones teatrales.

Se trata de un evento vibrante que pone en valor la prestigiosa cultura enológica de la zona y donde vecinos y visitantes compartimos la pasión por el fruto de nuestras cepas.

Sa Cabana _ Cosecha de uvas durante la vendimia en Binissalem

Un mosaico de civilizaciones: de los orígenes al legado islámico

Comprender cómo es la historia de Binissalem exige mirar hacia atrás y descubrir la impronta de las diversas culturas que habitaron este enclave. El municipio alberga importantes vestigios talayóticos como los yacimientos de Can Cabrit, Can Macià y el Claper de los Moros, además de restos romanos.

Posteriormente, la dominación musulmana dejó huellas definitivas tanto en la toponimia como en las técnicas agrícolas. El antiguo centro de poder local en Robines, junto con la red de pozos y canales de riego tradicionales, atestiguan esta rica herencia.

«El propio nombre de la localidad deriva del término árabe Banu Ssálam (‘Hijos de la Paz’) o Banu Ssálim, mientras que su escudo histórico incorpora la concha de Santiago, patrón de la villa, integrando así nuestro pasado islámico y cristiano.»

La importancia de la piedra viva de Binissalem y el esplendor del pueblo

La prosperidad ligada al campo y al comercio permitió que entre los siglos XVII y XVIII el pueblo de Binissalem experimentara una época de gran bonanza económica. Este auge propició la construcción de notables edificaciones de piedra caliza, la famosa piedra viva de Binissalem, extraída de las canteras locales por maestros canteros cuyas técnicas perduran hoy en día. Gracias a este legado, el casco antiguo fue reconocido como conjunto histórico-artístico en 1983.

De esta era de florecimiento económico surgen los emblemáticos casales y residencias de época barroca que engalanan nuestro municipio. Estos grandes edificios son el reflejo de la opulencia de finales del siglo XVIII y principios del XIX que consolidó el patrimonio arquitectónico de la villa.

Entre las históricas residencias del pueblo destacan notables estructuras como Can Marc, Can Beltran, Can Garrover, Can n’Antic, Can Novell, Can Corneta, Can Ferrer, Can Sabater, Can Enric Sureda, Can Julià o Can Tous, además de ejemplos de arquitectura tan singular como Can Tiró de Ses Bolles, con su fachada manierista, o Can Gelabert, cuyas estancias lucen pinturas al fresco de estilo pompeyano.

Mención especial merece Can Sabater, antigua residencia del célebre escritor Llorenç Villalonga —quien junto a Llorenç Moyà plasmó en sus obras las costumbres locales—, convertida hoy en un referente museo literario.

Todas estas edificaciones tradicionales conviven en armonía con construcciones más modernas que, si bien rompen en parte el estilo del pueblo, constituyen el espejo de otra época de prosperidad.

Sa Cabana _ Casa antigua de Binissalem

El templo de Santa María de Robines y la vida en la plaza

Dentro de los edificios históricos del pueblo de Binissalem, el que domina la silueta del municipio por su imponencia es la Iglesia de Santa María de Robines, un templo barroco del siglo XVIII construido con la propia piedra gris del pueblo y declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Erigida sobre la antigua Plaza de los Lledoners —actual Plaza de la Iglesia—, conserva vestigios góticos de la primitiva parroquia e incluye un icónico cadalso diseñado en 1927 por el arquitecto Guillem Forteza Pinya.

Al recorrer el municipio y preguntarse qué ver en la plaza de Binissalem, la vista se fija de inmediato en este entorno arbolado y acogedor, repleto de terrazas donde la calidez de la vida local invita a hacer una pausa a la sombra.

Un patrimonio lleno de detalles e identidad propia

Los rincones del municipio guardan testimonios cotidianos que enriquecen su historia, como el antiguo muro del huerto de la Rectoría (cuyos registros se remontan a finales del siglo XVIII) o la histórica calle de Sa Creu, famosa por su antiguo pozo, sus alineaciones de almendros y su tradicional cruz de término.

A esta riqueza patrimonial se añade un rasgo lingüístico propio que compartimos con pueblos vecinos como Lloseta y Alaró: el uso característico de la «e abierta», que aporta a la manera de hablar de nuestros vecinos una sonoridad muy diferenciada y llena de personalidad.

En Sa Cabana sabemos que cada copa de vino encierra un pedazo de esta tierra. La historia de Binissalem es la historia de sus viñedos, de su piedra y de la pasión de su gente, un legado que cuidamos cada día desde nuestra bodega para seguir ofreciendo la esencia más pura de Mallorca.

Sa Cabana _ Racimo de uvas blancas cosechadas en la bodega

Descubre la apasionante historia de Binissalem y su arraigada tradición vinícola en Mallorca. Un recorrido entre viñedos, la Festa des Vermar y su patrimonio de piedra viva.