

Los 6 imprescindibles de Binissalem: planes, cultura y enoturismo en el corazón de Mallorca
Ubicado en el corazón de Mallorca, Binissalem es mucho más que un pueblo con tradición vinícola. Su historia, sus calles de piedra, su entorno rural y su vibrante vida cultural lo convierten en una parada ideal para quienes buscan disfrutar de la otra cara de la isla, lejos del turismo masivo.
Si te preguntas qué hacer en Binissalem, aquí te contamos las mejores propuestas para exprimir tu visita al máximo.
1. Pasear por el casco antiguo
Binissalem conserva un núcleo histórico encantador, con casas señoriales mallorquinas, calles empedradas y una arquitectura tradicional que te transporta al pasado. La iglesia parroquial de Santa María de Robines, de estilo gótico, es uno de los puntos más emblemáticos. No dejes de perderte por sus callejuelas: cada rincón guarda una historia.
2. Enoturismo en Binissalem: una experiencia imprescindible
Binissalem es la cuna del vino en Mallorca y cuenta con la Denominación de Origen Binissalem, reconocida por la calidad de sus vinos y la autenticidad de sus bodegas. Aquí se vive el enoturismo de forma cercana, natural y con raíces profundas.

¿Qué puedes hacer?
- Visitar viñedos y conocer el proceso de producción
- Participar en catas y degustaciones
- Aprender sobre variedades autóctonas como la Manto Negro
- Disfrutar de maridajes con productos locales
- Vivir la vendimia (en temporada)
3. Visita obligada: Bodega Sa Cabana
Entre las bodegas de la zona, Bodega Sa Cabana destaca por su entorno privilegiado y por su propuesta auténtica. Ubicada en una antigua casona mallorquina, combina historia, naturaleza y una apuesta por vinos de calidad.

Aquí podrás:
- Recorrer los viñedos y la antigua finca
- Descubrir cómo se elaboran sus vinos rosados, tintos y blancos
- Disfrutar de una cata en un entorno rural y acogedor
- Comprar vinos directamente en la bodega
El vino es el alma de Binissalem, y en Sa Cabana lo podrás vivir en primera persona.
4. Gastronomía local: comer bien en el centro de la isla
Después de una buena copa de vino, nada mejor que una comida típica mallorquina. En Binissalem encontrarás cellers tradicionales, pequeños restaurantes familiares y propuestas más modernas. Algunos platos que no deberías perderte:
- Frito mallorquín
- Pa amb oli con embutidos
- Sopes mallorquines
- Ensaimadas caseras
5. Naturaleza y senderismo por los alrededores
Rodeado de viñedos, campos y vistas a la Serra de Tramuntana, Binissalem es ideal para hacer caminatas, rutas en bicicleta o simplemente respirar aire puro. Desde aquí parten senderos rurales que conectan con otros pueblos cercanos como Consell, Santa Maria del Camí o Alaró.
6. Eventos y fiestas populares
Binissalem tiene una agenda cultural viva durante todo el año, pero sin duda el evento más emblemático es la Festa des Vermar, que se celebra en septiembre y rinde homenaje a la vendimia. Incluye desfiles, concursos de pisado de uvas, comidas populares y actividades para todos los públicos.
Puedes consultar el programa actualizado en la web del Ayuntamiento de Binissalem.
Binissalem es un lugar donde la vida rural, el vino, la cultura y la tradición conviven en armonía. Si te preguntas qué hacer en Binissalem, las opciones son muchas: desde perderte por su casco histórico hasta disfrutar de una cata en una bodega local como Sa Cabana, donde el vino cuenta historias y el paisaje las acompaña.
Tanto si eres amante del vino como si buscas un plan tranquilo en el centro de Mallorca, este pueblo es una joya por descubrir.
¿Vas a visitar Binissalem? Descubre qué hacer en este encantador pueblo del interior de Mallorca: vino, gastronomía, cultura y naturaleza. Una parada imprescindible: Bodega Sa Cabana.